Septiembre 10, 2026 #Entrevistas

Ignacio “Jaula” Bahamondes, peleador de la UFC: “Es un orgullo demostrar esa garra chilena en el octágono más importante del mundo”

A solo días de su décimo combate, el deportista de 29 años, abordó su rol como “embajador” del país en el competitivo circuito de artes marciales mixtas y compartió parte de su experiencia en la práctica de la disciplina, catalogada como la más impredecible a nivel global.  

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Ser chileno para mí es lo que me destaca de los demás, siempre lo he dicho. Ser chileno es un plus.

Ignacio Antonio Bahamondes, conocido en el mundo de las MMA (Artes Marciales Mixtas) como ‘La Jaula’, es el peleador chileno más destacado y exitoso en la historia de la Ultimate Fighting Championship (UFC). Este reconocimiento se debe a que es el único representante nacional en alcanzar el Top 15 mundial y el que registra el mayor número de combates en la competición, con nueve presencias.

El sábado 12 de septiembre, a partir de las 18:00 horas de Chile, Bahamondes peleará contra el ruso Muslim Salikhov, en el evento UFC Figh Night en Seattle, Estados Unidos. En esta ocasión, ‘La Jaula’ subirá a la división de peso wélter (77.1 kilogramos, aproximadamente) y su participación podrá ser vista a través de Paramount+ Chile. 

Ignacio, llevas años representando a Chile en las ligas mayores de las artes marciales mixtas, ¿Qué significa para ti ser un “embajador” del deporte chileno en un circuito tan competitivo?

Para mí es un placer poder representar a mi país y demostrar esa garra chilena arriba de la jaula cada vez que me subo al octágono, demostrar de qué estamos hechos los chilenos. La historia ha demostrado que no conocemos la palabra rendirnos: nos ha pasado de todo —terremotos, aluviones, tsunamis, golpes de Estado— y siempre nos levantamos. Nos levantamos mejor, más fuertes y con garra. Para mí es un orgullo poder demostrar esa garra chilena en el octágono más importante del mundo.

El mundo de las MMA exige una disciplina implacable y una enorme resiliencia ante la adversidad. ¿Cuánto de esa ‘garra’ y fortaleza característica de los chilenos imprimes en cada pelea?

Yo siempre lo he dicho: el chileno tiene un fuego distinto a cualquier otro latino. Tenemos esa picardía y, como decía anteriormente, nunca nos rendimos. Siempre buscamos el camino. Eso se demuestra en mi estilo de pelea cada vez que estoy dentro del octágono. Creo que nosotros los chilenos nacemos con eso: no se puede enseñar, no se puede prestar ni se puede aprender; nacemos con él.

A pesar de estar radicado y entrenar fuera del país, siempre mantienes una conexión muy fuerte con tus orígenes. ¿Cómo sientes el apoyo de los fanáticos chilenos?

Sí, yo soy orgullosamente chileno. La verdad, soy más chileno que los porotos con riendas. Siempre mantengo esa conexión con mi público chileno. Incluso en los malos momentos ahí ha estado mi gente dándome su apoyo y una palabra de aliento, cuando me subo al octágono de verdad lo siento.

Mucha gente me pregunta: «¿No sientes presión o un peso por tener a un país entero en tu espalda?». Y yo les digo que no, al contrario: siento que más que un peso son un empuje, una motivación para seguir inspirando a jóvenes y a gente que está acostumbrada a perder o a que le digan que no puede. Para eso estoy yo: para motivarlos y decirles que sí se puede. Con trabajo duro y disciplina, nadie te puede quitar tus sueños.

Tras tantos años afuera, ¿hay algo de Chile que llame la atención de la gente y sobre lo que hayas recibido comentarios?

Yo creo que lo que más me comentan es lo del acento. Cuando escuchan hablar a un chileno, incluso gente que habla español —como los mexicanos u otros latinos— no entienden nada y me preguntan: «¿Y cómo tú les entiendes?» (risas). La verdad yo ya tengo un acento mucho más neutro, pero cuando hablo con un chileno, con mi hermano o con mi sobrino, se me sale lo “flaite”, se me sale lo chileno. Pero aquí prácticamente a todos mis amigos mexicanos los tengo diciendo por lo menos alguna palabra chilena que les guste, así que ahí estamos entregando sabiduría y conocimiento chileno.

Como embajador del deporte chileno, ¿qué le dirías a una persona que se anime a visitar nuestro país? ¿Cómo la invitarías, qué le dirías tú?

Primero que todo, lo van a tratar como si fuera su casa! Segundo, se van a enamorar de la comida: los platos son grandes, que es otra cosa que le gusta mucho a los extranjeros de Chile. Además, el cariño que te entrega la gente, no se van a querer ir de Chile. La gente te hace sentir como en casa.

Hoy son muchos los jóvenes en Chile que ven en ti un referente para salir adelante a través del deporte. ¿Qué mensaje le darías a un niño de nuestro país que sueña con llegar a la élite mundial deportiva?

El mejor consejo que siempre me han dado es que nada te va a llevar más lejos que tu disciplina y tu amor por lo que hagas. Cualquier cosa que vayas a hacer, hazla con amor y con pasión, y nunca se va a sentir como un trabajo. Tengo 29 años y siento que no he trabajado ni un día de mi vida porque amo lo que hago. Nadie te puede quitar tu sueño. Nadie más que tú te puede quitar tu propio sueño.

¿Qué significa para ti ser chileno?

Ser chileno para mí es lo que me destaca de los demás, siempre lo he dicho. Ser chileno es un plus. Cuando la pelea está ahí, la garra me hace subir un poquito más: cuando el tono sube, yo subo dos veces el tono porque tengo ese orgullo y esa garra chilena. La palabra rendirse no está en mi vocabulario.