Con un récord de convocatoria y presencia de atletas provenientes de 42 países, el evento se consolida como una de las principales citas deportivas nacionales y avanza en su posicionamiento dentro del calendario global del running.
Este domingo 26 de abril, desde las 7:40 horas y frente al Palacio de La Moneda, se dará inicio a la 19ª edición del Maratón de Santiago, la corrida más importante y convocante del país, con un estimado de 35 mil participantes, en las distancias de 10K, 21K y 42K.
La jornada también incorpora de manera central a atletas paralímpicos, quienes compiten en el mismo circuito con largadas diferenciadas, resguardando condiciones adecuadas para el desarrollo de la competencia.
La carrera cuenta con certificación de World Athletics y forma parte del circuito internacional de maratones, lo que permite validar marcas para clasificaciones globales, incluidos campeonatos mundiales y Juegos Olímpicos. En esta edición, además, participarán representantes de 42 países. Este estándar sitúa a Santiago dentro del calendario internacional del running y refuerza su atractivo para competidores de alto nivel.
Corredores provenientes de países como Kenia, Etiopía y Perú dirán presente en Santiago, elevando el estándar de la competencia y proyectando la carrera más allá de las fronteras locales. En los últimos años, el Maratón de Santiago ha logrado convocar a figuras con registros competitivos a nivel internacional, incrementando su visibilidad en el circuito sudamericano.
El evento no solo pone a prueba a los atletas, sino también a la ciudad. Cortes de tránsito, despliegue de seguridad, transporte y coordinación operativa convierten a Santiago en una pista a gran escala, en una jornada que moviliza a miles de personas dentro y fuera del recorrido.
Francisca Aguirre, Directora Ejecutiva del Maratón indicó: “Este evento se ha consolidado como la cita deportiva más importante de Chile. Actualmente, nuestro objetivo es proyectarlo con fuerza hacia el exterior, llegando a mercados en Latinoamérica y Europa para seguir aumentando la convocatoria de corredores. Es emocionante ver el camino recorrido: pasamos de tener entre 400 y 600 maratonistas en nuestra primera edición, a los 8.000 que corren hoy en día”.
El maratón no solo convoca a atletas de élite, sino también personas que han superado grandes obstáculos en su vida. Tal es el caso de Rodolfo Sánchez, para atleta que correrá por segunda vez los 42k: “Correr el Maratón de Santiago es siempre una experiencia sumamente gratificante. Es mi segundo 42K y mi mayor motivación es mi hijo Rafael, de dos años y medio. A él le encanta ver a su papá competir, ya sea en la silla o corriendo; es mi motor principal. Quiero que se sienta orgulloso, que me vea participar y que atesore estos recuerdos bonitos de un padre”.
Por su parte, Camila Delpiano, quien padece fibrosis quística y hace unos años fue trasplantada bipulmonar, ve en el running un estilo de vida que nunca dejará: “Correr la maratón es demostrarte que estás viva, que estás tan viva que te puedes desafiar y ganarle a esa versión que tenía miedo, que no sabía que podía y lo intentó. Lo entendí en el momento en que yo me planté en la calle y lo hice. Y que te entregan una medalla por ese esfuerzo es invaluable”.
En la antesala de la carrera, el Maratón de Santiago y Marca Chile firmaron un convenio de colaboración que busca amplificar el alcance internacional de la competencia, aprovechando su visibilidad para proyectar la imagen de un país que promueve el deporte y está preparado para recibir eventos de gran escala.
Enzo Abbagliati, director ejecutivo (s) de Marca Chile señaló tras la firma: “Este convenio entre Marca Chile y el Maratón de Santiago busca potenciar nuestra imagen país a través del deporte. El objetivo se puede resumir en tres ejes, principalmente: consolidar a Chile como una potencia en eventos de talla mundial, promover a Santiago como una capital cultural y gastronómica, y proyectar valores como la vida sana y la resiliencia, un sello que nos identifica como chilenos tanto en la ruta como ante el mundo”.
De esta manera, el maratón se convierte en una oportunidad para proyectar a Chile internacionalmente: su relevancia deportiva, alcance y las imágenes de la ciudad —con la Cordillera de los Andes de fondo— refuerzan el posicionamiento de Santiago frente al mundo.