Julio 29, 2026 #Chile país de mujeres #Entrevistas

Camila Cortínez, fundadora de Te Protejo: “Nos propusimos prohibir el testeo en animales en Chile, y ahora estamos en Argentina, México, Brasil y Perú”

Con más de dos décadas impulsando una iniciativa que promueve una industria de belleza libre de crueldad animal, esta emprendedora, reconocida como una de las “Genias Marca Chile” reflexiona sobre el camino recorrido y el sello chileno que ha marcado su trayectoria internacional.

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Lo que en 2002 comenzó como un proyecto para informar sobre la experimentación en animales en la industria cosmética, hoy se ha transformado en Te Protejo, una organización que impulsa certificaciones, investigación e iniciativas de incidencia para promover una industria de la belleza libre de crueldad animal en distintos países de América Latina. A través de esta labor, su fundadora, Camila Cortínez, ha desarrollado vínculos con distintos mercados. Sin embargo, asegura que esa expansión nunca ha cambiado lo que considera esencial: el origen chileno del proyecto y la forma en que este sigue marcando su manera de trabajar.

El punto de partida fue un voluntariado en el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Codeff. Esa experiencia despertó en Cortínez una mayor conciencia sobre el impacto de las decisiones de consumo en el medioambiente y los animales, inquietud que en 2002 la llevó a crear Te Protejo y a transformar una preocupación personal en una iniciativa con alcance internacional.

En esta conversación, repasa ese recorrido, reflexiona sobre los desafíos de impulsar una iniciativa nacida en Chile más allá de sus fronteras y explica por qué considera que el profesionalismo, la resiliencia y la capacidad de generar confianza son atributos que hoy distinguen la forma en que representa al país en el exterior.

“Venir de Chile nos deja una huella. Sabemos de dificultad, pero también sabemos cómo ser profesional, cómo trabajar y cómo generar confianza. Eso nos da mucha fuerza y seguridad al enfrentarnos con personas de otros países”, sostiene Cortínez en esta entrevista.

¿Cómo fue el camino que te llevó de participar en un voluntariado en el Comité Pro Defensa de la Fauna y Flora hasta crear luego Te Protejo en 2002? 

Hice un voluntariado en el Centro de Rehabilitación de Fauna Silvestre de Codeff porque empecé a tener más conciencia de cómo las cosas que yo hacía tenían un impacto en el entorno. Comencé a informarme un poco más y aprendí sobre la explotación animal, sobre cómo la fauna silvestre de nuestro país se estaba viendo afectada. Quise aportar mi granito de arena para poder ayudar a esos animales que llegaban al centro desde la acción humana.

¿Cómo hiciste este cambio de conciencia y cómo eso te lleva a fundar Te Protejo? 

Empecé a darme cuenta de cómo mis acciones afectan al otro, ya sea persona, medio ambiente, o animales. Comencé a cambiar todas mis decisiones de consumo a unas más conscientes. Y junto con eso, con el amor que yo tengo al maquillaje, a los productos de cabello, empecé a averiguar cuáles eran los impactos que tenía el mundo de la cosmética en el entorno. Y me interesé en el tema del testeo en animales. En ese tiempo, en Chile había muy poco contenido y muy poca información de qué pasaba con el testeo en animales para cosmética. Te Protejo vino a llenar un vacío de información que existía respecto de la realidad del testeo en animales para cosmética. Y de alguna forma me sirvió como una catapulta para informar a muchas personas sobre este tema y sobre el impacto de sus decisiones de consumo en el día a día. 

¿De qué manera la experiencia de años protegiendo la fauna, particularmente en Chile, te impulsó a buscar un cambio a nivel global? 

Desde que empezamos a hacer cambios en Te Protejo, vimos que marcas y emprendimientos se estaban certificando. Yo creo que como mujer mi característica es que siempre quiero más. No desde un punto de vista ambicioso, sino que es un punto de vista del impacto. Entonces, desde esa visión, nosotros empezamos a crecer y a confiar que si nosotros nos proponíamos prohibir el testeo en animales en Chile, eso iba a pasar, y ahora pensamos, bueno, puede ser en Argentina, México, Brasil, Perú. Queremos que a más gente le llegue el mensaje y que más legislaciones y más marcas estén realmente con nosotras. Esa historia nos da confianza para ir hacia empresas más grandes, conglomerados, otros países y poder trabajar también en favor de los animales ahí. 

¿Cuál dirías que es el sello chileno que le imprimes a tu trabajo para diferenciarte y romper barreras?

Yo creo que el sello de ser chilena es ser muy profesional en un contexto difícil. Creo que el profesionalismo que hay en otros países, en Europa, tal vez incluso en Estados Unidos, viene de un contexto de privilegio, de ser una potencia, y en Latinoamérica siempre hemos tenido un poquito más de dificultad para crecer y desarrollarnos. Creo que el venir de Chile nos deja una huella donde tenemos ambas cosas. Sabemos de dificultad, pero también sabemos cómo ser profesional, cómo trabajar y cómo generar confianza. Entonces eso nos da mucha fuerza y seguridad al enfrentarnos con personas de otros países.

¿Qué consideras que te identifica como mujer chilena?

Yo creo que parte de mi identidad como mujer chilena es la fuerza y la resiliencia. Yo tengo la fuerza de creer en mí misma y tengo la resiliencia de enfrentar los conflictos que vienen sin derrumbarme. Creo que eso es algo que nos identifica a todas las mujeres chilenas, de no ver los desafíos como algo que te rompe, sino verlos como algo que te sirve para aprender y avanzar. Creo que es una característica muy especial de nosotras. 

Tú trabajas desde el extranjero, ¿qué te hace sentir orgullosa de estar representando a Chile en los distintos mercados? 

Estoy muy orgullosa de ser una chilena que tiene un emprendimiento chileno y que tuvo la oportunidad de irse a Alemania a seguir trabajando para Chile. Creo que eso da un vuelco muy grande a esta percepción de que los latinos nos vamos a otros países porque no podemos encontrar oportunidades laborales en el nuestro, que puede ser cierto en muchas circunstancias también, pero siento que yo cambio esa visión. Entonces yo llego a Europa a importar lo que yo hago, no a trabajar para ellos. Yo sigo trabajando para Chile y hago negocios en Alemania y en Estados Unidos, pero yo nunca dejo de tener la identidad de que mi negocio nació en Chile y sigue estando en Chile y no tengo ninguna intención de cambiarlo de ahí, porque es parte de mi identidad.