Junio 08, 2026 #Chile país de mujeres #Entrevistas

Matilde Gaete, estudiante de Ingeniería Física: “Quiero ser parte de esta nueva era de exploración espacial”

Con solo 21 años, ha participado en programas formativos en la NASA y fue la primera civil en recibir entrenamiento aeroespacial de la Fuerza Aérea de Chile. Su objetivo es claro: aportar desde Chile al desarrollo del sector espacial y, eventualmente, viajar más allá de la órbita terrestre. 

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A una edad en que muchos recién comienzan a definir su camino, Matilde Gaete ya avanza con determinación hacia una meta poco habitual en Chile: convertirse en astronauta. Estudiante de Ingeniería Física, su trayectoria combina formación académica y experiencias tempranas en el ámbito aeroespacial, que le han permitido conocer de cerca los desafíos y oportunidades de esta industria en expansión. 

Su participación en programas especializados en Estados Unidos —entre ellos el Advanced Space Academy, donde integró el primer equipo femenino chileno en completar este entrenamiento— marcó un punto de inflexión. A ello se suma un hito inédito en el país: ser la primera civil en formarse en un programa aeroespacial de la Fuerza Aérea de Chile, abriendo nuevas posibilidades para el desarrollo de talento en este campo. 

“Desde que tengo memoria me gusta todo lo que tiene que ver con la ciencia y el universo. Así fue como llegué a descubrir que en los próximos años se hablaba de una nueva era de la exploración espacial. Que se iban a retomar las misiones a espacio profundo, ir más allá de la órbita terrestre, y yo quiero ser parte de esta nueva era. Puedo ser parte ya sea desarrollando tecnología acá en la Tierra o salir a explorar el espacio”, sostiene Matilde, quien es parte de las ocho Mujeres Líderes del Desarrollo, destacadas por Marca Chile. 

Fuiste la primera joven chilena en asistir a un entrenamiento en la NASA, ¿cómo fue esa experiencia y qué significó para ti? 

Fuimos la primera generación de estudiantes chilenos en asistir a este entrenamiento espacial de la NASA por nueve días. Fue mi primer acercamiento como tal al mundo espacial. Si bien en Chile estamos emergiendo en este campo, allá pude tener clases con astronautas activos de NASA, astronautas retirados, con personas que desarrollan los cohetes, ingenieros de sistemas aeroespaciales, etc.

Eso me ayudó a entender realmente qué es lo que está pasando en el sector aeroespacial, cuáles son los desafíos, etc. Me sirvió mucho para orientarme, porque estaba en cuarto medio y tenía que tomar la decisión de qué carrera estudiar.

Después tuve un entrenamiento con la Fuerza Aérea de Chile, lo que me convirtió en la primera civil en acceder a este entrenamiento aeroespacial. Estas experiencias me llenan de orgullo porque creo que demostramos que desde Chile sí se puede, que está el talento, está la motivación y está el espacio. 

¿Cuáles han sido los principales desafíos que has enfrentado en tu camino para convertirte en astronauta y seguir desarrollándote en la industria espacial?

Mi primer programa internacional me desbloqueó distintos caminos para seguir formándome según el perfil de misión al cual aspiro, porque en una misión espacial hay distintos roles en la tripulación. Tengo que seguir viajando principalmente a Estados Unidos, que es donde están las agencias espaciales, entrenarme en el egreso de la cápsula, en la ingeniería de sistemas, familiarizarme con los sistemas de la nave. Pero en temas de desafíos, yo creo que sí o sí hay una barrera geográfica e idiomática, porque el desarrollo espacial está concentrado principalmente en el hemisferio norte. Y creo que el otro desafío es uno más bien comunicacional, el comunicar por qué el espacio es importante, por qué hay que invertir en poner satélites en órbita, en llevar experimentos a orbitar la Tierra, en llevar humanos más allá de la Tierra. Creo que ahí hay un desafío comunicacional importante.

¿Cuál es el rol o área que más te llama la atención en una misión espacial?

Para llegar a la Estación Espacial Internacional, que ya lleva varios años operando, se va en una cápsula en la que entran solamente cuatro astronautas: el comandante, el piloto y dos especialistas de misión. ¿Por qué? Porque la idea es que cuando tú vas al espacio no vas solamente a mirar la Tierra desde el espacio, sino que vas a hacer ciencia, vas a realizar investigación, y ese es el rol de los especialistas de misión. Me interesa mucho ese rol y también me gustaría ser piloto. Siempre me han dicho que soy muy STEM (sigla en inglés que significa Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), así que en general muchas áreas me llaman la atención, desde la farmacéutica hasta la medicina espacial, porque hoy se habla de medicina espacial, entender cómo afectan las condiciones del espacio en el cuerpo humano, eso también es un área que me interesa harto.

¿Por qué es vital que desde Chile se avance cada vez más en materia espacial?

Hoy en día se habla de la economía espacial. Esto existe, no lo estoy inventando, es un término que se trabaja en la OCDE, y es un mercado que está creciendo muy fuerte. No nos podemos quedar atrás. Estamos en el momento perfecto para sumarnos a esta nueva era de la exploración espacial. Además, desde Chile tenemos mucho que aportar: tenemos talento, mentes brillantes, ahora tenemos la infraestructura, tenemos los cielos más limpios, tenemos una diversidad geográfica también que es súper útil para hacer investigación. En el norte de Chile, el desierto más árido del mundo, es lo más hostil y similar que tenemos a las condiciones que vamos a encontrar en Marte. Entonces también se puede hacer un centro de entrenamiento análogo, por ejemplo. Desde Chile tenemos mucho que aportar. 

¿Qué le dirías a otras niñas que ven el espacio como un lugar al que quieren llegar?

Me gusta mucho recordar el momento cuando dije “quiero ser astronauta”. Era súper chica, pero lo que hice fue buscar en Google “astronautas chilenos” o “agencia espacial chilena”, “NASA chilena”. No lo teníamos, pero eso no me desmotivó, todo lo contrario, me motivó aún más a tomar ese rol de pionera para poder abrir estos espacios para otras niñas, otras jóvenes que quieran ser parte de este mundo. Mi consejo es que si llegas a un área que de verdad te gusta, te apasiona, y te das cuenta que eres la primera, que eso no te desmotive. Toma ese rol y esa responsabilidad con orgullo, con ganas de abrir esos espacios para las generaciones que vienen.

¿Crees que Chile es un país que puede exportar innovación y talento?

Totalmente. Y esto lo veo en los programas que yo hago al extranjero. Comparto con jóvenes profesionales de distintas partes del mundo y siempre digo que la educación que he recibido acá en Chile ha sido genial. Me siento súper competente en áreas STEM. Así que definitivamente Chile tiene muchos talentos, muchas mentes brillantes que pueden aportar a resolver problemáticas o desafíos globales. Tenemos una educación muy buena y tal vez en esos talentos están las soluciones que el mundo necesita. Tenemos mucho que aportar desde Chile.