En el marco de sus 90 años, la empresa enfrenta el desafío de transformarse junto con los nuevos tiempos: impulsar la electromovilidad, promover la conservación de humedales y expandir el sello chileno de calidad y servicio en América Latina.
Con una trayectoria de nueve décadas, Copec se ha consolidado como una de las empresas más representativas de Chile y de gran proyección internacional. Hoy, en plena transición energética, la compañía avanza en la reconversión de estaciones 100% eléctricas, instala cargadores en puntos extremos del territorio y desarrolla iniciativas de sostenibilidad reconocidas a nivel mundial. En esta entrevista, su gerente general, Arturo Natho, detalla cómo estos hitos no solo marcan la transformación de la empresa, sino que también refuerzan la reputación de Chile en el extranjero.
A lo largo de la trayectoria de la empresa ¿Cómo han logrado mantener ese propósito vigente mientras se adaptan a los desafíos de la transición energética?
En 2025 Copec cumple 90 años, un hito para mirar el pasado con orgullo y, sobre todo, para proyectarnos hacia el futuro. Desde 1935, nuestro propósito ha sido claro: servir a las personas, facilitarles la vida a los chilenos y contribuir al desarrollo del país. Ese foco en las personas —en sus necesidades y expectativas— nos ha mantenido en un estado permanente de innovación. Hoy, además, enfrentamos una transición energética que plantea desafíos nuevos y apasionantes.

La reconversión de la primera estación 100% eléctrica del país y el cargador más austral del planeta son hitos que han tenido repercusión en el extranjero. ¿Cuál es la imagen internacional que se tiene de las empresas chilenas y, en específico, de Copec?
La imagen de Chile en el extranjero y en particular de Copec se sustenta en la calidad de nuestros servicios y en el cumplimiento de nuestras promesas. Nuestro compromiso es ofrecer certezas, por ejemplo, que en cualquier punto del país y a cualquier hora, habrá una Copec disponible.

Ese mismo estándar lo estamos llevando a las estaciones con suministro eléctrico. Incorporamos carga eléctrica en la estación de servicio más austral del mundo y transformamos nuestra primera estación dedicada a combustibles en un centro de carga rápida. Estas acciones facilitan la adopción de la electromovilidad y sientan bases sólidas para su desarrollo, a medida que los clientes confían en esta nueva tecnología.
Copec lidera uno de los mayores programas de conservación de humedales del país. ¿Cómo equilibran el negocio energético con un compromiso ambiental tan ambicioso?
Chile es una geografía larga que se recorre de estación de servicio en estación de servicio. Copec, a lo largo de toda la carretera y en toda la extensión del territorio, ofrece puntos de refugio. Con los humedales quisimos replicar algo similar para las aves: en sus procesos de movimiento y desarrollo se desplazan por el país, y buscamos emular esa red como un aporte a nuestro ecosistema y medioambiente. Además, solemos estar cerca de los humedales que vamos recuperando.
Acabamos de recibir un reconocimiento especial por el humedal de La Chimba, en Antofagasta, que recuperamos junto a la Fundación Kennedy. Fue destacado recientemente en la COP de Humedales, realizada en Zimbabue, como un ejemplo de recuperación de patrimonio natural del cual nos sentimos muy orgullosos.
A través de Terpel y otras operaciones, han expandido su presencia regional. ¿Qué atributos del “sello chileno” buscan transmitir en otros países?
La presencia en Terpel ya suma 15 años. Ha sido un camino gratificante e interesante. Lo que hemos llevado a Terpel —partiendo en Colombia, su casa matriz, y luego en Panamá, Perú, Ecuador y República Dominicana— son los mismos fundamentos que en Chile: un compromiso inquebrantable con el servicio, con los clientes y con la certeza de ofrecer un estándar superior al tradicional.
Hoy, Terpel es una de las empresas más reputadas de Colombia. Lidera el reconocimiento de los clientes, principalmente por su servicio y su innovación. En otras palabras, estamos replicando la misma fórmula que hemos construido en Copec.
En esa línea, ¿hay algún atributo que se destaque de Chile a nivel internacional?
Una cosa interesante que introdujimos en Terpel fue, por ejemplo, la característica de los baños. Cuando llegamos en el año 2010, Colombia no podía recorrerse entera por las carreteras y no había baños limpios, decentes, como los que Copec tiene y dispone en las carreteras. Lo introdujimos y hoy es un atributo de valor enorme para Terpel, pero también para darle dignidad a un pueblo como el colombiano.
Con ChileTur Copec, han apostado por un turismo auténtico y descentralizado. ¿Cómo este tipo de iniciativas fortalecen la imagen de Chile como destino turístico?
Estamos iniciando los trabajos de ChileTur, la transición de las tradicionales guías turísticas —con mapas y recomendaciones que solíamos tener en los libros— hacia un marketplace: un lugar donde se pueden contratar atracciones y tours a lo largo del país directamente con los operadores turísticos que los ofrecen. Es una oportunidad para generar una experiencia de mejor calidad para los turistas, asegurando estándares de calidad, certeza y cumplimiento, y a su vez permitir que los operadores chilenos se desarrollen.