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Puro Chile es tu cielo estrellado

Cómo mirar el universo desde Chile se volvió parte de quienes somos

Febrero 06, 2026 #Voces desde Chile

La astronomía se ha convertido en uno de los grandes motivos de orgullo para Chile. Prácticamente todos los meses se anuncian nuevos hallazgos realizados en observatorios ubicados en el país. Este orgullo no se explica solo por una geografía privilegiada para observar el cielo, sino también porque Chile ha apostado de manera decidida por desarrollar ciencia de nivel mundial en su propio territorio.

Se estima que, hacia 2030, el 50 % de la capacidad astronómica mundial estará instalada en Chile. Para entender por qué esta ciencia ha adquirido un lugar tan relevante en nuestra identidad nacional, conversamos con la astrónoma y Premio Nacional de Ciencias Exactas Mónica Rubio; con los profesores de la Pontificia Universidad Católica de Chile Leonardo Vanzi y Umberto Bonomo, autores del libro Guía de Arquitectura, Arte e Historia del Observatorio Manuel Foster; y con la directora ejecutiva del Planetario de la Universidad de Santiago de Chile, Jacqueline Morey Compagnon.

Mónica Rubio

Vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional, Premio Nacional de Ciencias Exactas 2021 y profesora titular del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile.

_ Todos tenemos un contacto especial con el cielo. Cuando miramos una noche estrellada, una puesta de sol o salimos a caminar con luna llena, nos sentimos parte de este universo tan enorme; se genera una conexión especial. Personalmente, a pesar de tener tantas horas de observación en el cuerpo, todavía no me pierdo una puesta de sol.

 _ La investigación científica es fascinante. En mi caso, estudio cómo nacen las estrellas, que se forman en lugares invisibles, imposibles de observar a simple vista, por lo que debemos recurrir a nuevas tecnologías. Cada vez que aparece un nuevo telescopio, las novedades que el universo nos entrega siempre nos asombran. A veces creemos que vamos a estudiar una cosa y el universo nos responde otra: que hay fenómenos aún más interesantes o que la respuesta es distinta a la que imaginábamos.

_ El norte de Chile cuenta con condiciones insuperables para la observación astronómica: más de 300 noches despejadas al año, cielos muy oscuros y una atmósfera de gran transparencia y estabilidad, que permite obtener imágenes extremadamente nítidas. Todas estas condiciones han hecho que los grandes observatorios internacionales sigan instalándose aquí. Cada vez que surge un nuevo proyecto, todos quieren estar en el mejor lugar del mundo: el norte de Chile.

_ Es un tremendo honor y una gran responsabilidad haber sido elegida vicepresidenta de la Unión Astronómica Internacional, una institución con más de 100 años de historia que reúne a más de 91 países y cerca de 13 mil astrónomos profesionales de todo el mundo. En 2030, Chile será sede de su Asamblea General y ese mismo año comenzarán las operaciones de los telescopios gigantes actualmente en construcción. Chile será el centro mundial de la astronomía.

 

_ He visto un desarrollo exponencial de la astronomía chilena y de sus profesionales. Hace veinte años éramos cerca de 30 astrónomos con doctorado; hoy somos más de 300. Antes existían sólo tres universidades donde se hacía astronomía; hoy son 24 a lo largo de todo el país. Chile presenta una de las tasas más altas de Latinoamérica en publicaciones científicas, comparable con países desarrollados. La calidad de la ciencia que se hace en Chile es de excelencia.

 _ Cada vez existe una mayor conciencia ciudadana de que la astronomía es algo que nos pertenece como chilenos, no solo por nuestras condiciones geográficas, sino también porque permanentemente surgen nuevos hallazgos astronómicos desde Chile. Esto genera orgullo, al saber que tanto las observaciones como las publicaciones se realizan desde aquí. Junto con el vino, el cobre y los salmones, tenemos el cóctel perfecto para luego mirar el cielo.

 _ Mi canción chilena favorita es Si vas para Chile, de Chito Faró.


Leonardo Vanzi

Profesor de la Escuela de Ingeniería y del Centro de Astroingeniería de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

  _ Yo dejé mi país —soy italiano— para venir a Chile a hacer ciencia, porque la astronomía que se desarrolla aquí es de excelencia. Chile cuenta además con una investigación muy sólida en múltiples disciplinas: en ingeniería, biología y en el desarrollo de energías limpias, la ciencia que se realiza tiene estándares internacionales y puede competir con cualquiera. Pero, sin duda, la astronomía es excepcional. Vas a cualquier parte del mundo, dices que vienes de Chile y te miran con genuina envidia, porque el cielo que se observa acá no tiene comparación. Es un privilegio hacer ciencia en este lugar.
 

 _ Siempre me ha apasionado la tecnología, en especial la tecnología astronómica, porque representa el esfuerzo de los seres humanos por conocer el universo. Durante muchos años observamos con nuestros propios ojos; hoy lo hacemos con instrumentos que nos permiten llegar a descubrimientos de mucha mayor amplitud. La historia de ese desarrollo tecnológico es sumamente interesante.

 _ La astronomía en Chile no apareció de un día para otro; ha sido un camino largo. No podrían existir los telescopios gigantes de hoy sin esas etapas previas. La primera expedición astronómica a Chile se remonta a mediados del siglo XIX. El Observatorio Manuel Foster fue fundado en 1903, convirtiéndose en el primero del hemisferio sur. Cada uno de estos pasos ha permitido reconocer los cielos chilenos como los mejores del mundo. Es el resultado del trabajo de muchos, muchos años.

 _ Es muy importante para Chile contar con un telescopio como el del Observatorio Manuel Foster. Que en Chile exista un telescopio tan antiguo como este —incluso si lo comparamos con países de Europa o Estados Unidos— resulta especialmente llamativo. Existe una tradición, un legado del pasado, que nos impulsa a seguir descubriendo.
 

_ Mi canción chilena favorita es Volver a los 17, de Violeta Parra.


Umberto Bonomo

Director de la Dirección de Extensión y Servicios Externos de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 _ Contar con un observatorio como el Manuel Foster permite comprender el paso del tiempo, cómo hemos ido cambiando como sociedad, y también valorar a quienes estuvieron antes que nosotros.

 _ El principal valor del Observatorio Manuel Foster es su localización. Cuando se creó, el centro de Santiago era mucho más pequeño y no existía contaminación atmosférica ni lumínica, por lo que desde aquí se podía observar el cielo con gran claridad. Estas condiciones llamaron la atención de los astrónomos de la Universidad de California, quienes encontraron en este cerro un sitio propicio para operar. Eso marcó el inicio del protagonismo del país en la astronomía mundial.

_ Este lugar cumple un rol pedagógico muy importante. Por sí solo transmite un mensaje: la importancia de cuidar nuestra historia y valorar cómo se hacían las cosas, con equipamiento que hoy puede parecer arcaico, pero que en su momento fue de vanguardia. No tiene el rendimiento de los instrumentos actuales, pero muestra el camino del desarrollo tecnológico que han recorrido Chile y la astronomía mundial en los últimos 120 años.

 _ Este no es solo un lugar de historia, patrimonio o tecnología; es también parte de un ecosistema dentro de un país que ha demostrado cómo sostener en el tiempo la investigación y el desarrollo científico.

 _ Mi canción chilena favorita es Gracias a la vida, de Violeta Parra.


Jacqueline Morey Compagnon

Directora ejecutiva del Planetario de la Universidad de Santiago de Chile.

 _ El planetario permite vivir una experiencia colectiva de asombro frente al universo, y eso es muy importante, porque los museos y los espacios culturales fortalecen los lazos sociales. El año pasado, el planetario recibió a 189 mil personas de todas las comunas de Santiago y también de otras ciudades cercanas a la capital, especialmente colegios. Toda nuestra oferta —charlas, eventos y producciones— se llena de público. La gente sale emocionada y agradecida por la experiencia vivida.

_ Mi formación en el arte me ha ayudado a generar contenidos para el planetario que sean estéticamente placenteros, amables y con mucho juego, muy al estilo Pixar. Tratamos de hacer guiños a la cultura popular, como mostrar el rover que está en Marte, pero conducido por una Barbie. Con eso buscamos transmitir mensajes claros: que las niñas también pueden conducir un rover y dedicarse a la ciencia.


 

 _ A los europeos y a los estadounidenses les encanta nuestra propuesta de divulgación, porque no es solo documental, sino que incorpora narrativa. Una de nuestras producciones, 3, 2, 1… Despegue, la llevamos a México y fue vista por más de 300 mil personas. Nuestras producciones se han convertido en una verdadera carta de presentación de Chile en el mundo.

 _ Creo que, a nivel de la audiencia general, ya existe una comprensión de que Chile es una potencia mundial en astronomía, pero todavía falta que ciertas autoridades lo entiendan. El planetario, por ejemplo, no recibe fondos estatales. Los niños de hoy serán los trabajadores en las tecnologías del futuro y en la astronomía, y se podría hacer mucho más para que más niños transiten por el camino de la ciencia. Los libros de nuestros astrónomos más reconocidos deberían formar parte del currículum escolar.

 _ Si revisamos las noticias de los últimos veinte años, muchas de las mejores noticias que tiene Chile están relacionadas con la astronomía. Cuando uno viaja al extranjero, Chile es reconocido por eso.

_ Mi canción chilena favorita es Sube a nacer conmigo, hermano, de Los Jaivas.