Con tantos vinos en Chile, los puntajes ayudan a orientarse, pero no lo dicen todo. Para Fernando Bustos Latorre, gerente de Santa Sofía Chile, “los números sirven como referencia, pero la verdadera medida está en la copa: en cómo se disfruta, se comparte y se vive cada vino”.
Diciembre 26, 2025
Con tantos vinos circulando en Chile, mirar los puntajes se ha vuelto casi un atajo para decidir qué botella llevar. Según Fernando Bustos Latorre, gerente de la viña Santa Sofía Chile, “los números sirven de guía, pero no cuentan toda la historia. Un vino se disfruta en la copa, compartido con amigos, en familia o acompañado de un buen asado”.
Algunos vinos de Santa Sofía Chile han recibido puntajes en la guía Allistair Cooper MW, conocida por ser más estricta que otras guías o concursos. Fernando aclara que estos números reflejan nivel de elaboración, equilibrio y consistencia, no solo el gusto de quien califica: “Que un vino tenga puntaje en esta guía significa que está muy bien hecho y consistente, pero nunca reemplaza la experiencia de probarlo y disfrutarlo”.
Cómo leer los puntajes:
Menos de 85 puntos: vinos simples, con detalles que podrían mejorar.
85 a 89 puntos: vinos bien elaborados, equilibrados y fieles a su estilo.
90 a 94 puntos: vinos de muy buena calidad, complejos y equilibrados.
95 puntos o más: vinos excepcionales, técnicamente impecables y con gran carácter.
“Estos números sirven para orientarse, comparar añadas o ver consistencia, pero no te dicen si un vino te va a encantar en un asado o en una tarde de verano en la playa”, comenta Fernando.
En Santa Sofía Chile, los puntajes se usan como referencia, no como meta. “Hacemos vinos con identidad y personalidad propia. Lo que define un buen vino es lo que pasa en la copa y con quién lo compartís”, agrega.
Estos vinos, que muestran la calidad y diversidad de Chile, reflejan el trabajo de nuestra viticultura, desde el Valle del Maipo hasta Casablanca. Los puntajes ayudan a dar visibilidad internacional, pero la verdadera medida sigue siendo el disfrute real: un brindis en familia, una comida típica o una tarde de verano compartiendo la copa perfecta.
Porque al final, los puntajes son útiles… pero lo que realmente importa es lo que sentís al probar el vino.