Noviembre 27, 2023 #ChileSustentable

Gobierno anunciará en la COP nuevas iniciativas para reducir emisiones de metano

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La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, tendrá el rol de co-facilitar una de las negociaciones más relevantes: la meta global de adaptación.

Con un antecedente preocupante que hace solo unos días el planeta superó el límite de calentamiento global de dos grados por primera vez, en Emiratos Árabes Unidos se desarrollará la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, denominada COP28, donde Chile tendrá un rol clave.

Hace un año, en la COP27, la ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, lideró -junto a su par de Alemania- una de las mesas en que se acordó de forma inédita crear un fondo especial para Pérdidas y Daños causados por el clima extremo, pero quedaron pendientes los detalles. La secretaria de Estado cuenta que hace dos semanas el equipo que se formó para resolver los detalles evacuó un informe en que todas las partes estuvieron de acuerdo con una propuesta, lo que es una “excelente noticia” para llegar en buen pie a este encuentro.

Rojas reconoce que en mitigación y adaptación no hubo mayores avances en la COP27. Precisamente, esta vez, junto a la Ministra Adjunta de Cambio Climático y Energía de Australia, Jenny McAllister, tendrá el rol de co-facilitar una de las negociaciones más relevantes: la meta global de adaptación. La adaptación trata de las acciones para enfrentar las consecuencias del cambio climático. Según la ministra, esta negociación debiera ser más fácil, pero el diagnóstico apunta a que los países le están dedicando mucho más esfuerzo a mitigar las causas del cambio climático en desmedro de lo que están haciendo con las consecuencias de este (la adaptación).

“Es importante hacer el llamado que la adaptación, al igual que la mitigación, es un desafío que es colectivo. Tener una meta global es una necesidad que también es urgente y en eso voy a estar trabajando en la segunda semana” Maisa Rojas

Sin perjuicio que los países tienen que aumentar cada cinco años sus metas a través de la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC), Rojas señala que Chile ha llegado siempre con nuevos compromisos. El país ya indicó que a partir de 2025 las emisiones de metano irán disminuyendo. Para avanzar en esto se ingresó en agosto un proyecto de ley que se encarga de los residuos orgánicos y, en esta nueva versión de la COP, el gobierno anunciará que se sumarán a iniciativas con otros países para reducir este gas de efecto invernadero. Se unirán al Compromiso Global de Metano, sumándose a las naciones que reducen las emisiones de metano. Y, además, firmarán junto a Suiza el primer acuerdo para la transferencia internacional de emisiones en el marco del artículo 6 del Acuerdo de París.

Rojas instala el reciente lanzamiento del mercado de compensaciones para gases de efecto invernadero y contaminantes locales que es parte de la ley de impuesto verde. “Hay muchos países que están interesados en hacer este tipo de acuerdos bilaterales de reducción de gases de efecto invernadero con Chile, porque tenemos una institucionalidad transparente. Países como -por ejemplo- Suiza, Singapur o Japón, están seguros de que pueden reducir emisiones con un país que está haciendo las cosas seriamente. Eso también es una cosa que vamos a hacer en la COP”, sincera.

Consultada por los temas que quiere posicionar en la agenda de esta COP, Rojas espera cerrar de buena manera la creación del fondo de pérdidas y daños. Y, en cuanto a adaptación, “hacer el llamado que es muy relevante que esta, al igual que la mitigación, es un desafío que es colectivo”.

Dice que la adaptación fue un tema que no tuvo grandes avances en la COP27, ¿cómo puede ayudar ahora en las negociaciones sobre la meta global de adaptación?

Llevamos trabajando desde septiembre con la ministra de Australia. Somos dos países los que hacemos este trabajo, conversando con todos los grandes grupos de negociación, estuvimos en la pre COP también, hemos tenido conversaciones con todo el mundo y creo que estamos convergiendo. Tengo esperanza que vamos a llegar a un buen acuerdo.

– ¿Cuál sería una meta global de adaptación que puede representar una buena negociación?

Creo que tener un marco de cómo medimos la adaptación; ni siquiera tenemos eso. En mitigación, la cosa es más o menos fácil porque se mide en toneladas de CO2, es un número relativamente fácil de medir, pero en adaptación no tenemos nada de eso. Entonces, una meta política simbólica de resiliencia y después estos se miden a un mundo de 1,5º. ¿Qué significa un mundo que se calienta a 1,5 grados en Chile, Argentina o Kenia? Eso se traduce en amenazas y en soluciones concretas. Y eso lo tiene que ver cada país. ¿Qué significa ser resiliente a un mundo de 1,5? En el caso de Chile, significa ser resiliente a mayores sequías, olas de calor, inundaciones, marejadas.

Lo ideal sería tener un marco de cómo se mide y una meta concreta.

Hay una excusa que la adaptación es local, que no se puede hacer algo global. Y uno sabe que si esto no es colectivo, en el esfuerzo individual los países más vulnerables se van a quedar solos. Por eso es que una meta común de resiliencia, es una meta que le tiene que hacer sentido a todos los países y que después se traduce en metas específicas, dependiendo de sus propias vulnerabilidades y sus propias amenazas. Pero la resiliencia es un concepto que puede aunar estos esfuerzos.

Autor: Karen Peña/ Diario Financiero
Crédito Foto: Reuters

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