Con una inversión de US$ 17 millones y más de 12.000 m², la viña chilena con mayor presencia internacional abrió un espacio único en Latinoamérica que combina patrimonio, arte, tecnología, vino y gastronomía. La iniciativa busca consolidar a Chile como un referente global en enoturismo y fortalecer su imagen país.
El alza del enoturismo en Chile durante los últimos años ha tenido un crecimiento exponencial. Según cifras de la Subsecretaría de Turismo en 2024 se registró un récord de viñas abiertas al público, con un total de 219. En ese contexto, Concha y Toro —la viña chilena con mayor presencia a nivel mundial— no ha estado ajena a este fenómeno, ya que el año pasado registró un alza del 40% entre sus visitantes, contabilizando más de 230 mil personas.
En ese escenario, la compañía decidió dar un paso más y crear un espacio inédito en la región. Se trata del Nuevo Centro del Vino, inaugurado en julio de 2025, un proyecto que reúne innovación, cultura y hospitalidad para enriquecer la experiencia de quienes llegan a conocer los vinos chilenos.
Una visita que involucra todos los sentidos
Ubicada en Pirque, a solo 20 kilómetros del centro de Santiago, la nueva locación invita a vivir una experiencia envolvente que fusiona naturaleza, arte, vinos de alta calidad, gastronomía de autor, tecnología avanzada y patrimonio histórico, dando lugar a una propuesta única en Latinoamérica. De hecho, la construcción de esta estructura involucró a un equipo multidisciplinario, integrado por profesionales del diseño, arquitectura, artes visuales y museografía.

“Este Nuevo Centro del Vino nace por los 140 años de Concha y Toro. En ese contexto, la viña quiso realizar una propuesta enoturística de calidad mundial, que hable bien de Chile en este ámbito, tal como lo hemos hecho con nuestros vinos desde hace años. Una vez que terminen su visita, queremos que los visitantes se den cuenta de la riqueza que tiene Chile desde todo punto de vista”, señaló María Belén Letelier Correa, jefa de comunicaciones externas de Concha y Toro.
Cabe mencionar que la estructura se emplaza en un parque de más de 22 hectáreas, el mismo donde en 1883 Melchor Concha y Toro creó la bodega en el Valle del Maipo, en la zona central de Chile, con el objetivo de producir vinos de alta calidad.
El vino como carta de presentación de Chile ante el mundo
Chile es hoy el cuarto mayor exportador de vino a nivel global, con 866,9 millones de litros enviados a 141 países. Esta presencia internacional ha convertido a la industria vitivinícola en una de las principales embajadoras del país, y al enoturismo en una de sus áreas de mayor potencial. Brasileños, estadounidenses y chinos figuran entre los principales visitantes que recorren las viñas nacionales cada año.
Isabel Guilisasti, Vicepresidenta de Vinos Finos e Imagen Corporativa de Viña Concha y Toro, explicó por qué, según ella, en cada botella de vino de esta marca se habla de Chile: “La industria del vino y Concha y Toro siempre han contribuido a lo que es la imagen país a nivel internacional. Cada botella de vino encierra lo que es nuestro país; en cada una va algo de Chile: nuestra cultura, nuestra gente y nuestro trabajo. Me ha tocado personalmente vender vino en el extranjero y siempre se habla del país y de sus tremendas características”.
Por su parte, María Teresa Saldías, directora ejecutiva de la Fundación Imagen de Chile, también destacó el rol de esta industria para la reputación del país en el mundo: “La industria vitivinícola es fundamental para la imagen de Chile. El vino es uno de los principales embajadores de Chile en el mundo e iniciativas como el Nuevo Centro del Vino son muy relevantes para seguir consolidando al país como un destino enogastronómico atractivo”.
Además, indicó que el recorrido “es una maravilla, porque mezcla el arte, el mundo del vino, la sustentabilidad y la cultura. Eso hace que sea una experiencia que vale la pena vivir, dado que reúne gran parte de lo que Chile puede mostrar al mundo”.