Único representante de Chile, el territorio de la Región de Magallanes fue destacado en la influyente selección “52 Places to Go in 2026”, que reúne destinos sobresalientes de América Latina y el mundo.
Chile vuelve a posicionarse en el escenario turístico internacional. The New York Times incluyó a Cabo Froward, de la Región de Magallanes en su reconocido listado “52 Places to Go in 2026”, una selección de los destinos más atractivos para visitar a nivel global.
La publicación releva a Cabo Froward -número 43 del ránking- como un territorio de naturaleza prístina y remota, marcado por paisajes subantárticos de gran fuerza escénica, bosques nativos, turberas y una biodiversidad única. Asimismo, destaca su carácter simbólico al situarse en uno de los puntos más australes de América continental, consolidándose como un destino para viajeros que buscan experiencias auténticas, vinculadas a la exploración y el contacto directo con la naturaleza.
Este reconocimiento internacional se da en un contexto relevante para el territorio, el que ya cuenta con la calificación de Bien Nacional Protegido (BNP) y se encuentra en proceso de avanzar hacia su declaración como parque nacional, con el objetivo de fortalecer la conservación de sus ecosistemas.

El único chileno del listado
La inclusión de Cabo Froward en este listado sitúa a Chile junto a otros destinos latinoamericanos destacados, como la Península de Osa en Costa Rica, la ciudad de Querétaro en México y la cuenca del río Pastaza en Ecuador, todos valorados por su riqueza natural y cultural.
A nivel global, la selección 2026 de The New York Times abarca destinos tan diversos como Bangkok (Tailandia), Islandia, el Top End de Australia y tramos emblemáticos de la Ruta 66 en Estados Unidos, reflejando las principales tendencias del turismo internacional.
Con este reconocimiento, Cabo Froward refuerza su proyección internacional y contribuye al posicionamiento de Chile como un país con territorios únicos, comprometido con la conservación de su patrimonio natural y el desarrollo de un turismo sostenible.
Revisa la publicación original en el sitio web de The New York Times.
