“Rebeldía, resistencia y amor”. Mientras en Los Ángeles los artistas chilenos celebraban con vestuarios de gala en la 90.ª edición de los Premios Óscar con la comunidad internacional del cine, en Chile otro grupo de personas celebraba el mismo instante a miles de kilómetros de distancia.
Por primera vez en la historia, una película dirigida por un chileno obtenía el Óscar a la Mejor película de habla no inglesa en 2018 –categoría conocida hoy como Mejor película internacional–.
La historia de Marina, una mujer transgénero interpretada por Daniela Vega, le dio a Sebastián Lelio la estatuilla dorada por un filme que trascendió la pantalla. La película despertó el interés de la crítica internacional y abrió en Chile una conversación sobre identidad y derechos.
Después de ser reconocida con el Premio Goya a la Mejor Película Iberoamericana y el Oso de Plata al Mejor Guion en la Berlinale, Una mujer fantástica se convirtió en el primer largometraje chileno en obtener un Óscar, posicionando a Chile como el segundo país de América Latina en ser galardonado en esta categoría.
“Rebeldía, resistencia y amor”, decía uno de los carteles alzados en Plaza Baquedano en Santiago, capital de Chile. La celebración de este reconocimiento para el arte nacional era un motivo de orgullo chileno.
Fuente: t13.cl
