En 2019, Gonzalo Muñoz recibió una misión inédita: movilizar al sector privado mundial frente al cambio climático. Chile lo había elegido como High-Level Climate Action Champion de la COP25, convirtiéndolo en el primer representante del sector privado en asumir este rol. El desafío era claro: conseguir que empresas, ciudades y organizaciones pasaran de los compromisos a la acción concreta.
Muñoz llegaba a esa responsabilidad después de crear TriCiclos y cofundar Sistema B, iniciativas que llevaron la economía circular y el impacto social y ambiental al centro de la conversación empresarial. Ahora debía llevar esa mirada a una escala mucho mayor.
Su historia habla de una idea que fue creciendo con él: que transformar la forma de producir, emprender y hacer negocios también puede abrir nuevas maneras de construir futuro. Lo que comenzó en Chile con una mirada distinta sobre la economía terminó convirtiéndose en una invitación al mundo entero: hacer que el cambio ocurra.
