En 1987, Cecilia Bolocco fue elegida Miss Universo en Singapur. El vestido blanco con el que recibió la corona quedó grabado en la memoria de Chile, que salió a las calles a celebrar el triunfo de la primera —y hasta ahora única— chilena en conquistar ese título.

Tras ese hito, construyó una de las trayectorias más reconocidas de la televisión chilena. Condujo programas dentro y fuera del país, recibió dos premios Emmy, incursionó en la actuación, lideró el Festival de Viña del Mar y desarrolló nuevos proyectos en el diseño de vestuario.

Así nació Fundación Care, dedicada al apoyo integral de pacientes y sus familias. Para financiar su labor, organizó una exhibición con piezas emblemáticas de su carrera, entre ellas el icónico vestido de Miss Universo, que encontró un nuevo propósito al convertirse en un símbolo de solidaridad.

Las coronas pertenecen a un momento; las trayectorias, a las personas. La de Cecilia Bolocco demuestra que un reconocimiento puede trascender el instante en que se recibe y convertirse en una oportunidad para abrir nuevos caminos al servicio de los demás.

Somos Cecilia Bolocco.
Somos Chile.