Desde Londres, el cofundador de una de las empresas líderes de bicicletas compartidas en la capital inglesa, parte del programa Made By Chileans, se refiere al posicionamiento de la firma en el ecosistema europeo, impulsado por un modelo de negocio sostenible certificado y un sólido desarrollo tecnológico realizado en Chile.
Hoy, cerca de un tercio del equipo es chileno, y no es casualidad: toda la tecnología y todo lo que hemos construido tecnológicamente es made in Chile.
Forest, también conocida como Human Forest, nació en Londres en 2021 como una propuesta innovadora para enfrentar los desafíos de la movilidad urbana, combinando tecnología, eficiencia operativa y sostenibilidad. Hoy es el segundo operador más grande de bicicletas compartidas en Londres, una ciudad que ha vivido tras la pandemia un explosivo aumento del uso de la bicicleta como medio de transporte urbano.
Desde sus inicios, la compañía de origen chileno ha apostado por un modelo con altos estándares ambientales y por el desarrollo de soluciones tecnológicas construidas en Chile, integrando talento nacional en áreas estratégicas y consolidando una operación alineada con las exigencias del mercado europeo.
Ese enfoque ha marcado la evolución de la empresa en el Reino Unido. Fundada con una flota inicial de 200 bicicletas eléctricas, Forest ha crecido en menos de cuatro años hasta alcanzar 20 mil eBikes, más de 1,5 millones de usuarios registrados en la plataforma y que realizan más de 100 mil viajes diarios en Londres. Hoy, como parte del programa de uso de Marca Chile Made by Chileans, su CEO y fundador, Agustín Guilisasti, aborda la importancia de Chile en su desarrollo, los desafíos de operar en el ecosistema europeo y la proyección de la compañía.
¿Cómo nace Forest y cuál es el origen de su nombre?
Forest originalmente se llama Human Forest, y el nombre responde a que tal como los bosques capturan CO₂, en Human Forest las personas al usar nuestras bicicletas, que son 100% cargadas con energía renovable y baratas para el usuario, dejan de emitir CO₂. Por lo tanto, hacemos el mismo efecto que un bosque y esa es la razón porque nos llamamos Human porque el humano aquí contribuye a esa causa.
¿Cómo nace la idea de estas eBikes?
La idea nace cuando estábamos estudiando en Londres y vimos que había pocas opciones de movilidad. Queríamos hacer algo distinto a lo tradicional, así que se nos ocurrió ofrecer 10 minutos gratis a los usuarios a cambio de que vean publicidad. De ahí que nos llamen el Spotify de la micromovilidad. Así nació la idea.
¿Cómo ha sido el desarrollo de Human Forest en el mercado británico?
Nosotros hemos invertido en tres cosas que nos hacen distintos a la competencia. Primero, el tema de la sustentabilidad. Somos hoy día la única empresa de micromovilidad que tiene certificación Verra y B Corp, lo que certifica que todo nuestro proceso sea 100% sustentable. Segundo, el tema del precio. Somos por muy lejos los más eficientes. Somos capaces de entregarle 10 minutos gratis o incluso más minutos gratis a los usuarios que ven publicidad a través de nuestra plataforma. Y tercero, operacionalmente, desde el año pasado esta compañía tiene EBITDA positivo y con crecimiento importante este año y también esperado para los próximos años que siguen.
Made in Chile
Chile cumple un rol clave en el desarrollo de Forest. ¿A qué se debe?
Chile ha sido siempre fundamental. Hoy, cerca de un tercio del equipo es chileno, y no es casualidad: toda la tecnología y todo lo que hemos construido tecnológicamente es made in Chile. Seguimos creyendo mucho en el talento chileno, especialmente en tecnología. Incluso tenemos una pequeña spin-off de Forest cuya tecnología también está completamente desarrollada en Chile. Somos muy fieles al país.
¿Cómo perciben a Chile en el ecosistema británico y europeo?
Cuando uno dice Chile acá, muchas veces lo primero que escuchas es “Chili”, creen que somos un ají (por el nombre y por lo largo del país), pero cada vez más estamos siendo reconocidos por el vino, el turismo y por toda la diversidad de norte a sur.
Creo que muchos se sorprenden con la capacidad tecnológica que tiene el país. Chile hoy es reconocido como sinónimo de calidad.