La inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad consolida al circo de tradición familiar como una de las expresiones más significativas del patrimonio vivo del país, reforzando su valor cultural y su transmisión a las futuras generaciones.
El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO aprobó la incorporación del Circo de Tradición Familiar en Chile a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, en el marco de su 20ª sesión realizada en Nueva Delhi. Se trata de un hito histórico para esta práctica con más de dos siglos de trayectoria en el país, cuya postulación fue presentada por la delegación chilena junto a representantes de las comunidades circenses.
“Este reconocimiento a nivel global destaca un patrimonio popular de nuestro país que tiene más de 200 años. Desde hoy esta práctica es una tradición que pertenece no solo a las chilenas y chilenos, sino al mundo entero. Fueron reconocidas las características universales excepcionales que posee el circo, lo que refuerza el rol del Estado de contribuir y promover los procesos necesarios para su salvaguardia y continuar con su transmisión para que la ciudadanía y las futuras generaciones conozcan su importancia histórica”, explicó la subsecretaria del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez Dattari, quien encabezó la comitiva en India.

Dos siglos de trayectoria e identidad cultural
La decisión de la UNESCO es resultado de un proceso colaborativo de largo plazo entre el Estado de Chile, las familias circenses, organizaciones del sector, la academia y la sociedad civil. Esta candidatura refleja un modelo de política pública participativa que reconoce la diversidad cultural del país y el rol central de las comunidades portadoras en la preservación del patrimonio vivo.
El Comité valoró especialmente el carácter social y comunitario del circo familiar, su particular modo de vida itinerante y la transmisión intergeneracional de conocimientos circenses, elementos que fortalecen la identidad, el sentido de pertenencia y la inclusión de personas de todas las edades, géneros e identidades culturales.
El destacado artista Joaquín Gastón Maluenda, “Tachuela Grande”, parte de la delegación, dedicó este reconocimiento a “quienes están en el cielo” y subrayó que se trata de “un homenaje a todos los que se fueron a lo largo de décadas y décadas de trabajo y pasión, a todos los heroicos y heroicas circenses que lograron que nuestro circo tenga 200 años de vida”.
Conoce más de este reconocimiento en el sitio web del Servicio Nacional de Patrimonio Cultural.