La Patagonia estaba en llamas. Un turista había provocado un incendio que terminaría consumiendo más de 17 mil hectáreas del Parque Nacional Torres del Paine. El ímpetu por recuperarlo movilizó a muchos, entre ellos: Suzanne Wylie.
El 27 de diciembre de 2011 comenzó el incendio. Durante tres días las brigadas no pudieron acceder al punto de inicio del siniestro. Recién a fines de febrero del año siguiente, la catástrofe fue contenida.
Entonces nació Reforestemos Patagonia. Sin saber mucho sobre reforestación, Suzanne junto a un grupo de personas se propusieron plantar un millón de árboles nativos. La recuperación tomaría años y ellos todavía estaban aprendiendo cómo hacerlo.
Pero decidieron empezar. Lo llamaron una “cruzada ciudadana”. La solidaridad se volcó sobre la iniciativa liderada por Suzanne Wylie. Lo que no sabían de bosques tendrían que aprenderlo sobre la marcha.
Diez años después, comenzaron a ver los resultados. El bosque volvía poco a poco y con él, el valor ecológico del Parque Nacional Torres del Paine.
El ímpetu inicial se transformó en Fundación Reforestemos, una organización de alcance nacional con expansión regional. Su trabajo de restauración, protección y reforestación busca enfrentar el impacto del cambio climático en América Latina.
Fuentes: País Circular Reforestemos
