Kristel se sentía una gitana. A los 18 años no tenía un lugar fijo donde entrenar y recorría Santiago buscando piscinas: alternaba entre el Estadio Nacional, la Escuela Militar y su universidad.

Entonces tomó una decisión que cambiaría su vida: se mudó a Córdoba, Argentina, para entrenar junto a Daniel Garimaldi, quien la recibió en su propia casa. Allí encontró no solo un lugar estable para prepararse, sino también una segunda familia.

Hoy, el principal centro acuático del Parque Estadio Nacional lleva su nombre. Un reconocimiento especialmente simbólico para quien, a los 18 años, recorría Santiago buscando piscinas donde poder entrenar.

Fuentes: Emol, Wikipedia.

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