Después de ayudar a crear Cornershop, la empresa que llevó una idea nacida en Chile a distintos mercados del mundo, Daniel Undurraga decidió poner su experiencia en tecnología y emprendimiento al servicio de un nuevo desafío. El momento que marcó ese giro fue conocer una escuela rural que no tenía señal de celular ni fibra óptica. Allí descubrió que una solución tecnológica podía hacer mucho más que facilitar una compra: podía conectar a estudiantes con nuevas posibilidades.
Desde entonces, su trabajo se ha concentrado en educación, tecnología y desarrollo de talento. A través de Fundación Phaway impulsa iniciativas de fomento lector, aprendizaje tecnológico y conectividad para escuelas rurales, buscando que el acceso al conocimiento no dependa del lugar donde se nace.
No es una historia que comienza después de Cornershop, sino una nueva etapa de la misma forma de mirar.
Quizás ahí está la continuidad de su historia: antes buscaba que una buena idea pudiera llegar a cualquier parte; hoy busca que el lugar donde nace un niño no determine hasta dónde puede llegar su propia idea.
Fuente: DF Más
