“Hablamos un viernes y el lunes llega y me dice: ‘ya, yo soy arquera’”. Así recordó Marco Cornez el momento en que Christiane Endler decidió cambiar el área rival por los tres palos. Hasta entonces, Tiane era delantera y destacaba por su potente zurda. Cornez vio en su estatura, agilidad y técnica condiciones excepcionales para otra posición.

Tenía 16 años cuando tomó aquella decisión. Un año después fue titular de Chile en el Mundial Sub 20. Desde entonces, su carrera la llevó a Colo-Colo y Europa, hasta conquistar la Champions League con Olympique de Lyon.

Pero su historia también se escribió fuera del arco. Endler creció cuando el fútbol femenino chileno todavía buscaba su lugar y se convirtió en una de sus principales referentes, dentro y fuera de la cancha. Su trayectoria ayudó a mostrar que el talento femenino también podía ocupar los escenarios más grandes del fútbol mundial.

La niña que quería hacer goles terminó protegiendo su portería. Desde allí defendió a Chile, se convirtió en una de las mejores arqueras del mundo y, sin proponérselo aquel viernes, terminó cambiando también el lugar que ocupaban las mujeres en nuestra cancha. Porque algunas decisiones no sólo cambian una vida: abren espacio para las que vienen detrás.

Fuente: La Tercera

Somos Christiane Endler.
Somos Chile.