Cada elección se vive como una jornada que refuerza la cultura democrática del país. Con un sistema electoral claro, organizado y transparente, el proceso combina participación ciudadana, horarios definidos y reglas que garantizan la certeza de un sistema confiable.
Ad portas de las elecciones presidenciales de 2025, resulta fundamental destacar el sistema electoral chileno, ampliamente reconocido por su transparencia y buen funcionamiento. Comprender cómo se desarrolla este proceso es esencial para valorar por qué las elecciones en Chile son consideradas únicas y admiradas a nivel mundial.
El día de la elección en Chile, los ciudadanos deben presentarse en su mesa de votación con su cédula de identidad o pasaporte vigente. Los vocales de mesa entregan la papeleta correspondiente para emitir el sufragio en la cámara secreta donde los votantes deben marcar su preferencia con un lápiz pasta azul. Posterior a esto deben doblar su voto y depositarlo en una urna transparente.
El sistema electoral chileno proporciona esta información al alcance de todos a través del sitio oficial del Servicio Electoral (SERVEL). Cualquier persona puede consultar con su RUT (identificación única para personas chilenas) el local y la mesa donde debe sufragar y si ha sido designada como vocal de mesa.
Sí, en Chile el voto es obligatorio desde el 2023 para todas las personas inscritas en el registro electoral, excepto en elecciones primarias. La inscripción es automática y quienes no voten sin una excusa válida pueden ser sancionados con una multa.
Esto busca fortalecer la participación ciudadana y el compromiso con la democracia ya que no es sólo un derecho sino también una responsabilidad compartida.
Las mesas a lo largo de Chile comienzan a estar habilitadas para sufragar desde las 08:00 de la mañana hasta las 18:00 horas, siempre que no queden personas en la fila esperando votar. El amplio horario de votación facilita la participación ciudadana evitando aglomeraciones y asegurando que todos tengan la oportunidad de participar. Por otro lado, el conteo público a la vista de todos refuerza la transparencia y confianza en el sistema electoral.
El compromiso cívico de los ciudadanos, sumado a un sistema electoral transparente y eficiente, refleja una democracia sólida. Cada jornada electoral no sólo define el rumbo del país, sino que reafirma la participación ciudadana como pilar esencial del país.
